8 de diciembre de 2011

Me llamarían loca.

Todavía no he olvidado los baches que solía encontrarme en mi camino antes de que se cruzara con el tuyo. Tenían su encanto, eran pequeños obstáculos que procuraba saltar con una sonrisa, con la melena al viento. Pero el camino que me ofreciste resultó arrancarme aún más sonrisas. Con el paso del tiempo ya no nos podíamos permitir caminar por vías paralelas, que otras manos tomaran las nuestras o que otros ojos se atrevieran a adivinar nuestros secretos. Éramos tú y yo. Tú y yo. Un solo camino, dos cuerpos, quinientos besos, millones de sensaciones. Y sigues arrancándome sonrisas.
Y yo que no quería encontrarme bifurcaciones, o corazones que me despistaran, ahora mismo no sabría cómo volver a caminar sola. Sin tus pasos para guiarme por si me pierdo, sin la droga que me ofreces y me hace pensar en ti a cada paso que doy, cada vez que respiro. Y sigue siendo demasiado poco. 
Si lo supieran, me llamarían loca...


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